jueves, 28 de enero de 2016

Mudanzas

Las mudanzas son acontecimientos que se dan poco en nuestra vida. Y se dan un poco porque no solemos cambiar de casa tan fácilmente. ¿Cuánto llevan nuestros padres viviendo en su casa? ¿30, 40, 50 años? Nosotros eventualmente acompañamos a nuestros padres en la aventura de una o dos mudanzas, muchas veces porque nuestros padres compraron la tan soñada casa propia o porque simplemente les pidieron el departamento o casa que alquilaban.

Saber Mudarse

 
El hecho es que cuando nos toca mudarnos siempre tenemos poca experiencia y eso es normal. Por ello, será interesante dar algunos consejos prácticos sobre cómo preparar una mudanza y no morir en el intento.

Como en los viajes es válido el consejo de preparar las maletas con tiempo. Sólo que en este viaje no llevaremos una o dos maletas con dos o tres mudas de ropa, sino que vamos a llevar todo lo que tenemos, vamos a trasladar nuestras pertenencias de un sitio a otro.

  1. Debemos tener bien claro el día de la mudanza.
  2. Debemos preparar la casa o departamento al que vamos a ir con anterioridad a nuestra llegada porque los arreglos de una casa con gente viviendo en ella demoran más y no son una experiencia agradable.
  3. Esta es una muy buena oportunidad para deshacernos de todos los cachivaches que hemos acumulado en muchos años, hacer una depuración de lo que tenemos para comenzar nuevamente en otro lugar. Podemos organizar una pequeña venta de garage con las cosas que ya no usemos (siempre un poco de dinero extra viene bien, ¿no?) o, si nos parece mucho trabajo, también las podemos regalar. Recuerda que lo que ya no usamos puede ser de mucha utilidad para alguien más.
  4. En la actualidad existen empresas especializadas en mudanzas, pero como podrás sospechar ofrecen un servicio caro. Puedes comenzar la mudanza de todas las cosas pequeñas en tu auto o en el auto o camioneta de algún amigo.
  5. Podríamos comprar cajas de plástico para llevar todas nuestras cosas, pero es muy probable que solo necesitemos unas pocas para llevar lo más delicado, una alternativa económica es ir a la tienda de la esquina y comprar varias cajas de cartón, con ello ahorrarás un buen dinero.
  6. Para llevar lo más pesado contratas un camión, esto es para transportar las camas, los muebles, armarios, el centro de lavado; en fin, todo lo más grande que tengas.

Si estás alquilando un departamento es importante que revises el contrato de alquiler. Debes poner atención en los deberes y obligaciones tuyas y del propietario. ¿Por qué? Porque si se tiene que hacer una reparación mayor, por ejemplo, cambiar una cañería y romper una pared o piso, será importante saber desde un principio quién la debe realizar. Es costumbre que las reparaciones mayores las haga el propietario, a menos que el inquilino sea el causante de las mismas. 

Debes poner atención especial a las cuentas de los servicios del inmueble al que te mudas, deben estar al día. Las empresas no suelen instalar servicios nuevos en inmuebles cuyos dueños o inquilinos anteriores tienen deudas. De otra manera, tendrás que pagarlas.

Antes de mudarte, debes ir a la comisaría de tu distrito o delegación policial de tu zona para pedir un permiso para mudarte. Es una carta simple en la que indicas el día de la mudanza y detallas los artículos que llevarás en el camión.

Una mención aparte. Si estás por mudarte a tu primer departamento:
  1. Lo primero que debes comprar es una cama y una refrigeradora, además si puedes un microondas. También podrías comprar una cocina.
  2. No pienses que los gastos terminan ahí, para tener la refrigeradora y cocina debes tener un presupuesto para comprar la infaltable licuadora, el menaje, ollas, sartenes, jarras, y demás utensilios para cocinar. Esto que hace que el presupuesto que tenías para equipar la cocina, en el mejor de los casos, se duplique.
  3. Podrías pedir prestado, o lo que es lo mismo regalado, algunas cosas en casa de tus padres o tíos o amigos, pero igual vas a tener que comprar algunas cosas más para completar la cocina.
  4. Poco a poco podrás amoblar tu departamento.

 Independientemente de todo los complicado que parece una mudanza, ésta se puede convertir en una experiencia enriquecedora que acerque aun más a toda la familia.

¿Qué otras cosas crees que se deban tomar en cuenta al momento de realizar una mudanza?

lunes, 25 de enero de 2016

Interés Simple vs. Interés Compuesto

Revisemos dos conceptos básicos en las finanzas: el interés simple y el interés compuesto.

El interés podemos definirlo como rendimiento de una cantidad de dinero a una tasa de interés durante un período de tiempo. Así de sencillo.

Saber Tener Dinero

Veamos las fórmulas: 

Interés simple: CF = CI (1+i)n

Interés compuesto: CF=CI(1+i)n

Donde:                   CF=capital final
                               CI=capital inicial
                               i=tasa de interés
                               n=número de períodos
                               la tasa de interés ”i” debe expresarse en la misma unidad de tiempo que “n”.

Esto no tiene mucha ciencia y sí mucho de sentido común. Aplicaremos un ejemplo para ver cómo afectan las diferentes tasas a nuestros ahorros. Supongamos que tenemos US$1,000 y la tasa de interés anual, “i”, es del 10%.

Veamos la siguiente tabla con atención:


Interés Simple

Interés Compuesto
Años
CI
i
CF

CI
i
CF
1
1000
100
1100

1000
100
1100
2
1000
100
1100

1100
110
1210
3
1000
100
1100

1210
121
1331
4
1000
100
1100

1331
133
1464
5
1000
100
1100

1464
146
1611
Nota: Los valores resultantes de aplicar las fórmulas han sido redondeados sin decimales.

Si mantenemos nuestros $1,000 en una cuenta que nos rinde 10% anual y retiramos el producto de ese interés al final de cada período, tendremos  un rendimiento anual de $100. Al final, en el quinto año tendremos que nuestro dinero produce lo mismo que en el primer año, ya que el capital inicial (CI) es igual al de los años anteriores, ya que retiramos el interés generado. Al final del año 5 nuestro capital es $1,100.

Ahora veamos la tabla de interés compuesto. Aquí viene lo bonito de las finanzas. En el primer año, nuestro dinero genera igual $100 que bajo la tasa de interés simple. Pero, ojo, a partir del segundo año notamos que el interés generado es cada vez mayor bajo el interés compuesto que bajo el simple (110 vs. 100), igualmente para los años 3, 4 y 5. Al final del quinto período tenemos $1,611 dólares.
Pero comparemos un poco más. Si sumamos la cantidad generada en intereses bajo el interés simple tendremos un total de $500. Mientras que si sumamos los intereses generados bajo interés compuesto tenemos $611. ¡Los 161 de diferencia son más de un año y medio de intereses!

En la práctica cuánto tendremos. El común de los mortales tendrá al fin del quinto año $1,100, porque lo demás lo gastamos. Supongamos que no hicimos eso, sino que lo guardamos bajo el colchón (práctica usuda por mucha gente), tendríamos a lo sumo $1,500.

¿Qué nos dice esto? Que el dinero que dejemos en una cuenta por una cantidad de tiempo crecerá solo y, por inercia, el efecto acumulativo de los intereses compuestos hará que el dinero inicial crezca con mayor rapidez. 

Esto lo podemos aplicar en la vida diaria. Un ejemplo muy común son los fondos para los estudios universitarios de nuestros hijos, ahorros para comprar un auto, para comprar una casa. También esto mismo se aplica a los fondos de pensiones, AFPs en Perú, AFOREs en México, por ello es bueno incrementar de modo voluntario el ahorro en estos fondos.

¿El secreto de las finanzas? Acabamos de verlo, LA MARAVILLA DEL INTERÉS COMPUESTO.

domingo, 24 de enero de 2016

Economía y Psicología

Pensemos nuevamente en el ejemplo del artículo anterior. Nos ganamos US$1’000,000.

Se nos presentan dos opciones. Opción A: Banco nacional 10%. Opción B: Banco extranjero 5%. ¿Cuál escojes? La Opción A. 

¿Qué pasa si escojes la Opción B? Sí, menos dinero.

 Escogiendo

¿Qué sucede si agregamos un par de supuestos a nuestro ejemplo? Opcion A: Banco nacional, sistema financiero peruano. Opción B: Banco extranjero, Miami.

¿Cambia la situación? Algunos dirán que no, seguirán escogiendo la primera opción. ¿Y si me quiero ir a vivir a Estados Unidos a abrir un negocio y que me den la visa correspondiente? ¿Y si enfrentamos otra crisis como la del 2008 y los bancos nacionales no resisten? Recuerde que los bancos norteamericanos y europeos hicieron lo que quisieron (es decir, muchos malos negocios y manejos) y no quebraron. Podríamos poner muchos supuestos más, pero estos bastan para demostrar algo.

La economía no es una ciencia exacta, como muchos nos quieren hacer creer. Cierto es que la teoría hace una serie de supuestos para explicar los diferentes modelos económicos y las consecuencias de cambios en esta o aquella variable, pero el hecho concreto es que la economía no se puede encasillar en la lógica del rendimiento.

Pongamos otro ejemplo. Por ejemplo, la opción A y la opción B son bancos nacionales. Supongamos que el banco A viene de una reestructuración de su deuda y tiene una cartera pesada del 20%. Mientras que el banco B es un banco con una cartera pesada del 3% y no tienes grandes deudas. ¿Cuál eliges? ¿A o B? ¿Sigues con A, prefieres B?

Otro ejemplo más. ¿Cuántas veces hemos comprado una lata de café en una tienda que lo vende más caro? Las excusas son varias, falta de tiempo, no me gusta la otra tienda, esta me queda más cerca, la atención en la otra tienda es mala, esta tienda tiene más luz, compro aquí desde chiquito… 

Como vemos hay un componente psicológico fuerte en la economía. No solo el criterio económico impera, también hay otras consideraciones a tomar en cuenta, consideraciones que son imposibles de medir, como las psicológicas.

¿Qué hago si me gano la lotería?

Muchos, incluyendo al que esto escribe, nos hemos sorprendido alguna vez pensando qué haríamos si ganamos la lotería. Y volamos con la imaginación. Decimos que compramos aquello y pagamos lo otro y gastamos en esto otro…

Lluvia de dinero


Hace unos días cuando surgió la idea de hacer este blog hablaba con una amiga y le preguntaba qué haría si ganaba un millón de dólares en la lotería. Me dijo inmediatamente. “Me compro un depa y pago mis deudas.”

Le dije lo siguiente:

Ok. Compras un departamento por US$320,000 y pagas deudas de US$80,000 (todo al contado rabioso). De tu riqueza inicial, de tu dinero inicial, de tu capital inicial, como quieras llamarlo, te quedan US$600,000.

Supongamos que la tasa de interés anual es 10%. A fin de año tendrás US$660,000, más un depa y cero deudas. ¡Bacán!

¿Pero qué pasa si hicieras otra cosa? Compra tu depa, pero no al contado, sino con un crédito hipotecario. Comunmente se pide un enganche (o cuota inicial) del 30% del bien. Son US$96,000. Me quedan US$904,000. Como la tasa de interés es 10%, al final tendrías US$994,400. En otras palabras, US$94,000 dólares de intereses. Curioso, según este caso tu dinero generaría más intereses que la deuda que habrías pagado al contado.”

No nos vamos a detener en las cuotas del depa y de los sueldos del año que pagan la deuda y el departamente. No. Solo concentrémonos en el ejemplo dado. Uno podrá decir, claro, yo haría lo segundo. Pero lo más probable es que nos gane el no saber qué hacer con el dinero y hagamos lo primero. Eso es lo normal.
¿Cómo decidir? ¿Qué hacer? ¿Cómo pensar? ¿Qué es lo correcto? Para poder administrar bien el dinero que tenemos debemos:
  1. Tener bien claros nuestros objetivos, económicos y financieros.
  2. Recuerda esto: LO MÁS FÁCIL ES A LA LARGA LO MÁS COSTOSO. Solo ve el ejemplo de este artículo. No dejarnos ganar por lo más fácil.
  3. Tomarse el tiempo de hacer cuentas, tomar un lápiz y un papel, o la computadora, o la tablet o el celular o el ábaco… Lo que sea y estudiar las opciones que hay en el mercado.
  4. Programar los pagos y las compras. Esto es importante porque nos obligamos y, luego, nos acostumbramos a ceñirnos a un presupuesto.
  5. El punto anterior implica orden. Sin orden, llegarán las cuentas y no sabremos cuál pagar primero.
  6. Finalmente, esta es la joya de la corona: "PRIMERO PAGA Y DESPUÉS COME." Nunca al revés. ¿Qué? Sí, las deudas crecen y crecen y los intereses se van haciendo cada vez más grandes. En este punto se resumen tres principios: racionalidad, orden y disciplina.